En una sociedad en orden cada individuo cumple su funci贸n. La funci贸n de cada quien es remunerada o de forma voluntaria. Nadie suplanta las funciones de otro. Eso no es legal.
En cambio, cuando el orden se sale de control y la usurpaci贸n de funciones es frecuente, aparecen signos de anarqu铆a y empieza el caos.



Cuando los ciudadanos deben encargarse de apresar a un ladr贸n, barrer las calles, podar los 谩rboles o controlar el incivismo porque la administraci贸n no lo hace, desaparece el bienestar y aparecen los H脡ROES DE CART脫N, esos que sin estar validados m谩s que con su acci贸n, toman la justicia por sus manos.

Ante esta situaci贸n empiezan las guerrillas pandilleras, sociedad civil desorganizada que convierte las calles en trincheras y a las ciudades en ciudades colmena.
Esta situaci贸n es propicia para que impere la impunidad, justo el momento en el que todos pueden evadir la justicia. Lo que trae, autom谩ticamente, un VAC脥O DE PODER QUE DEBE SER LLENADO POR UN GOBIERNO DE FACTO.






Ante la ausencia de alguien act煤e para tomar el mando, es la dictadura del proletariado la que manda y es peligroso porque las milicias tienen su propio c贸digo de justicia, los grupitos que empiezan a organizarse para hacer el bien, lo har谩n desde su perspectiva y eso es lo que originan las guerras civiles.

Como ciudadanos que acatan el orden y la civilizaci贸n, debemos enfocarnos en insistir hacer cumplir la ley en los juzgados y no en la calle en manos de pandilleros que solo crear谩n injusticias.
Es importante que, ante las quejas, acudas a tu grupo pol铆tico ya que la libertad ideol贸gica est谩 protegida en la carta magna de los derechos humanos, inalienables e intransferibles. Que puedas asistir a las juntas del centro de poder de tu comunidad, y adem谩s que puedas llevar instancias legalmente registradas para poder mostrar tu malestar de forma c铆vica y pac铆fica, que no contribuyas al caos y que si el entorno se vuelve peligroso, puedas tomar medidas m谩s dr谩sticas que incluyen tu salida inmediata de ese lugar.
